EstrategiaBusiness Agility · Lean Thinking9 dic 20226 min de lectura

Cómo ser más efectivo usando las 7 fuentes de desperdicio de Lean

El margen de mejora más grande en las organizaciones no está en trabajar más rápido — está en eliminar las esperas. Los 5 principios de Lean y sus 7 fuentes de desperdicio te dan el mapa para encontrarlas.

Lean Manufacturing, adaptado al desarrollo de software por Mary y Tom Poppendiek en 2003, tiene un objetivo claro: entregar el máximo valor a los clientes de la forma más rápida y económica posible. Para lograrlo, propone cinco principios y un catálogo de los siete tipos de desperdicio que más frenan a los equipos.

01 · Los principiosLos 5 pilares de Lean Thinking.

  1. Identificar y definir el valor: son los clientes quienes determinan el valor. Los equipos deben colaborar frecuentemente con ellos para entender los problemas y las soluciones de forma progresiva.
  2. Mapear el flujo de valor: analizar la eficiencia en la creación de valor para el cliente — cuánto tiempo se trabaja frente a cuánto se espera.
  3. Optimizar el flujo: eliminar impedimentos organizativos como aprobaciones que tardan semanas, dependencias entre equipos y otros retrasos estructurales.
  4. Gestionar el trabajo por demanda (pull): iniciar el desarrollo solo cuando existe certeza de que el cliente necesita una solución, evitando el trabajo innecesario.
  5. Mejora continua: a través de Kaizen (pequeñas mejoras propuestas por los trabajadores) o Kaikaku (cambios radicales autorizados por la dirección).
Dónde está el margen de mejoraLa mayoría del margen de mejora está en las esperas — que suelen requerir decisiones de gestión — y no en hacer más rápido el trabajo de desarrollo.

02 · Los desperdiciosLas 7 fuentes de desperdicio en el desarrollo de software.

  1. Defectos: los errores siempre cuestan más corregirlos que prevenirlos. Un defecto descubierto tres sprints después cuesta diez veces más que uno detectado inmediatamente.
  2. Funcionalidades extra: desarrollar funcionalidades innecesarias o no validadas. El desperdicio más caro porque consume tiempo, genera deuda técnica y complica el producto.
  3. Multitarea: el exceso de tareas paralelas genera cambios de contexto que reducen la productividad y aumentan la probabilidad de errores.
  4. Retrasos: las esperas largas entre actividades obligan a recontextualizar el trabajo y aumentan el riesgo de errores al retomarlo.
  5. Trabajo incompleto: las entregas parciales que deben completarse más tarde siempre cuestan más de lo que hubiera costado terminarlas en su momento.
  6. Traspasos: la transferencia de trabajo entre personas añade overhead y aumenta el riesgo de pérdida de información y contexto.
  7. Procesos innecesarios: controles burocráticos sin valor real — reuniones de estado, informes que nadie lee, aprobaciones múltiples para cambios menores.
Los desperdicios se refuerzan entre síLos siete tipos de desperdicio no son independientes — se amplifican mutuamente. Los retrasos generan trabajo incompleto; el trabajo incompleto requiere traspasos; los traspasos generan defectos. El VSM ayuda a ver el sistema completo.