KanbanGestión · Flujo22 sep 20214 min de lectura

Las 3 preguntas básicas para gestionar en Kanban

Gestionar bien con Kanban no requiere dominar decenas de métricas. Requiere responder bien tres preguntas clave en cada reunión de equipo: sobre el flujo, los bloqueos y la demanda.

Kanban puede parecer complicado cuando entras en sus métricas avanzadas — cumulative flow diagrams, scatterplots de cycle time, análisis de Monte Carlo. Pero la esencia de gestionar un sistema Kanban día a día se reduce a tres preguntas fundamentales. Si las respondes bien en cada reunión, el sistema funciona.

01¿Estamos fluyendo?

La primera pregunta es sobre el estado actual del flujo: ¿el trabajo está avanzando o hay cuellos de botella? Para responderla, mira el tablero con estas preguntas específicas:

  • ¿Hay columnas que están al límite de su WIP o lo superan?
  • ¿Hay tarjetas que llevan demasiado tiempo en el mismo estado?
  • ¿Hay tarjetas bloqueadas sin responsable de resolución?

Si el flujo está roto, esta pregunta lo revela antes de que el problema se haga grande. El objetivo no es asignar culpas — es identificar dónde necesita intervención el sistema.

02¿Estamos cumpliendo nuestros compromisos?

La segunda pregunta es sobre el rendimiento: ¿estamos entregando al ritmo y con la calidad que prometimos? Esto incluye:

  • ¿El throughput de esta semana está en línea con la media histórica?
  • ¿Los elementos que han salido esta semana cumplen los criterios de calidad acordados?
  • ¿Hay elementos que van a incumplir su SLA si no actuamos ahora?
Frecuencia recomendadaEstas tres preguntas son el núcleo de la reunión diaria de gestión de cola en Kanban (equivalente al Daily Scrum). 15 minutos es suficiente si el equipo tiene el tablero actualizado.

03¿Está cambiando la demanda?

La tercera pregunta es sobre la entrada: ¿está cambiando la naturaleza o volumen del trabajo que nos llega? Esta pregunta conecta la gestión operativa con la estratégica:

  • ¿Estamos recibiendo más peticiones urgentes de lo habitual? ¿Por qué?
  • ¿Hay un tipo de trabajo que ha crecido y para el que no teníamos capacidad prevista?
  • ¿Las expectativas de los stakeholders han cambiado en cuanto a plazos o prioridades?

Un sistema Kanban maduro responde a los cambios de demanda ajustando las políticas, la capacidad y los SLA — no sobrecargando al equipo con más trabajo del que puede fluir bien.